En los diseños computacionales, las curvas y las superficies se utilizan con frecuencia como el andamiaje subyacente para crear la geometrÃa posterior. Para que esta geometrÃa inicial se pueda utilizar como base para la geometrÃa posterior, la secuencia de comandos debe poder extraer cualidades como, por ejemplo, la posición y la orientación en toda el área del objeto. Tanto las curvas como las superficies admiten esta extracción y este proceso se denomina parametrización.
Todos los puntos de una curva se pueden considerar como si tuvieran un parámetro único que oscila entre 0 y 1. Si creáramos una NurbsCurve a partir de varios puntos de control o interpolación, el primer punto tendrÃa el parámetro 0 y el último, el parámetro 1. Es imposible saber por adelantado cuál es el parámetro exacto para cualquier punto intermedio, lo que puede parecer una limitación grave, aunque se mitiga mediante una serie de funciones de utilidad. Las superficies tienen una parametrización similar a la de las curvas, aunque con dos parámetros en lugar de uno, denominados u y v. Si creáramos una superficie con los siguientes puntos:
p1 tendrÃa el parámetro u = 0 v = 0, mientras que p9 tendrÃa los parámetros u = 1 v = 1.
La parametrización no resulta especialmente útil a la hora de determinar los puntos utilizados para generar curvas. Su principal finalidad es determinar las ubicaciones si se utilizan los puntos intermedios generados por los constructores NurbsCurve y NurbsSurface.
Como se ha mencionado anteriormente, la parametrización no siempre es uniforme a lo largo de una curva o una superficie, lo que significa que el parámetro 0.5 no siempre se corresponde con el punto medio y 0.25 no siempre se corresponde con el punto un cuarto a lo largo de una curva o una superficie. Para evitar esta limitación, las curvas presentan un conjunto adicional de comandos de parametrización que permiten buscar un punto en longitudes especÃficas a lo largo de una curva.